martes, 16 de octubre de 2018

Dani de Morón, el virtuoso que no virtuosea

Cinco años después de la presentación en Barcelona de su primer disco “Cambio de Sentido” Dani de Morón, vuelve a El Dorado, Sociedad Flamenca Barcelonesa con dos discos más en su haber y una mochila cargada de éxitos para ofrecernos, esta vez, un concierto en solitario.
Concierto de guitarra de Dani de Morón.
Jueves, 18 de octubre de 2018, 20 h. Entrada 12 €, socios gratis.
Sala Sandaru (Buenaventura Muñoz, 21. 08018 BARCELONA).

“Dani el de Morón es ya el de la Tierra y el Cielo prometidos. Se compromete. Se libera y se somete. Las formas heredadas le sirven de sustento remoto que su talento convierte en dibujos tan complejos como maravillosos, diferentes, propios, suyos. Lo épico y lo lírico se conjugan, se confabulan ya sea para penar o divertirse”. Dijo de él, en su momento, el poeta Ortiz Nuevo a propósito de la publicación de su segundo albúm “El sonido de mi Libertad”  (2015)... “Se apodera de tu atención y manda, te conduce. Habla con sumo poderío, joven humilde y prodigioso. Se apoya en el compás y lo convierte en canto que baila y en lágrima que ríe. Amalgama la sobriedad con incesante descubrimiento de lo nuevo. Es un guitarrista formidable y un músico cabal”.


Dani de Morón (Daniel López Vicente), nació en Sevilla en 1981 aunque  se crió en Morón, donde reside. Sin antecedentes musicales en su entorno cercano,  encontró en la guitarra la llave que conectó  su curiosidad y sus facultades para la música con el potencial sonoro del flamenco. Después, la amalgama del talento y su tesón marcaron el venturoso camino.


Primero fue el baile y acompañó al Mimbre, Canales, Javier Latorre, Manuela Carrasco, Angeles Gabaldón…, después se centró en el cante y tocó entre otros para Potito, La Susy, Montse Cortés, Guadiana, José Mercé y sobretodo  Arcángel. La guinda la puso Paco de Lucía cuando en 2007, se lo llevó de segunda guitarra para hacer la gira de “Cositas Buenas”. En ese y otros cúmulos de vivencias y saberes,  se doctoró para la etapa siguiente, la de la producción propia y así, en cuatro años ha publicado tres discos que pautan las etapas de su crecimiento.


A la última criatura la ha bautizado con el nombre de 21, el nombre del siglo,  el del tiempo que vivimos. Un disco espléndido, emocionante en el sentido cabal de la palabra. Un disco de cante y guitarra que marca época  por la forma y el fondo de su concepción; un habitat donde la sabiduría y la complicidad cabalgan juntos hacia el deleite.



Dani, el de Morón,  reúne a 11 de los mejores cantaores y cantaoras del momento y uno a uno, en un aparte,  les invita a dialogar de igual a igual,  con generosidad mutua hacia lo sublime. Por poner un ejemplo (cualquier otro también valdría), escuchemos la malagueña de Gayarrito que Pitingo canta en el colchón armónico que le prepara Dani y que, a buen seguro, si la escuchara Bernardo, el de los lobitos, sonreiría de gozo y de complicidad. Y  es que, como dice Gamboa en el texto de presentación del disco,  Dani, es un virtuoso que no virtuosea. O sea, va a las entretelas; toca de película, con fundamento, porque sabe lo que toca, lo toca niquelao y mostrándose inconfundible, que esa es la clave.”



lunes, 1 de octubre de 2018

Coloquio con Pedro G. Romero y El Niño de Elche


Pedro G. Romero y El Niño de Elche, vuelven a El Dorado, Sociedad Flamenca Barcelonesa a presentar la Antología del Cante Flamenco Heterodoxo, el disco que  junto al productor musical  Raül Refree han sacado este año al mercado.

"Gran magna antología, historia, memoria, rito y geografía del canto flamenco-andaluz, mundo y forma del cante gitano y archivo y tesoro del flamenco original, antiguo, jondo y heterodoxo
Coloquio ilustrado entre Pedro G. Romero y Francisco Contreras “Niño de Elche”.
Jueves, 4 de octubre de 2018, 20 h. Entrada libre.
Sala Sandaru (Buenaventura Muñoz, 21. 08018 BARCELONA).


Paco, has entrado en el delicado mundo del flamenco como un elefante en una cacharrería”, le dice Pedro G. Romero al Niño de Elche en un coloquio para Máquinas de Vivir que tuvo lugar en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca en noviembre de 2015.  Y vaya que si  lo ha sido  su reciente paso por la Bienal de Sevilla de hace unos días. Para muestra 3 botones.

Alberto García Reyes en ABC   ”...este hombre, que carece de los recursos mínimos para presentarse como cantaor, es un farsante. Porque le falta el respeto a la cultura jonda, se aprovecha de ella, la manosea. Lo digo más claro: se cachondea de la mano que le da de comer. «Antología del cante heterodoxo», ideada con otro de los grandes tongos del flamenco de hoy, Pedro G. Romero, es una bufonada que no tendría que haberse colado jamás en la Bienal de Flamenco de Sevilla. Y menos aún en el Lope de Vega, que es el gran templo cabal de la capital mundial de este arte”. Para concluir “… en verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación echar a este orate del flamenco. No por lo que canta, que es lo de menos, sino por cómo lo canta.”


 

Manuel Martín Martín en El Mundo .” (harto de) de ver cómo se ultrajaba a la cultura en la que me he criado, o cómo vomitaba sobre el flamenco este cantamañanas con el dinero de nuestros impuestos gracias al alcalde de Sevilla, Juan Espadas, y al director de la Bienal, Antonio Zoido, me levanté y me fui a arrojar a la calle buscando el porqué. “ …(el Niño de Elche) buscó los mejores compañeros de viaje para llamar la atención y se convirtió en mediático, al punto que ha conseguido su objetivo: desacralizar el templo flamenco de Sevilla, el Teatro Lope de Vega, con la 'Antología del Cante Flamenco Heterodoxo'

También Manuel Bohorquez en su bloc El Bordonazo. “Empezó saliendo vestido de calle al escenario, con vaqueros, camiseta y zapatillas de deportes, para cambiarse de ropa en el escenario ante un teatro lleno. Se quedó literalmente en calzoncillos. Eso ya apuntaba de por dónde podía ir la noche, muy hablador, con ofensas al flamenco y a Dios.    ….Y no crean que no se reía el público con el Niño de Elche, que sí. Siempre que hablaba. Desde luego, era un público ajeno al flamenco. No vi a nadie que conociera, y no lo digo en broma. Eran sus seguidores; en general, personas que lo siguen porque es un antisistema del flamenco, un arte que no todos los españoles entienden y que muchos consideran caduco y cateto. Entre ellos, el Niño de Elche”.

Claro que esto ya lo esperaban, Pedro G. Romero decía unas horas antes del concierto “En el flamenco las cosas importan. Yo vengo de un ámbito, como es el del arte contemporáneo, en el que no es así. Puedes orinar en una galería y da igual. La gente que lo presencia lo sopesa, lo juzga y emite una opinión. Aquí se indignan, y con razón. El que se orina en una galería busca indignación, pero en el mundo del arte todo eso está ya muy anestesiado. En el flamenco hay respuesta, y eso es fascinante” y añade  “….Esa respuesta de la que hablo es algo que transmite una energía increíble para trabajar. Lo he comprobado con Israel Galván, con Rocío Molina y también con el Niño de Elche. Son figuras que logran, como en las artes marciales orientales, que toda esa energía que les viene en contra se convierta en una energía que les hace crecer, que les hace más fuertes” …

Naturalmente hubo opiniones de otro sesgo como la del director de cine Gonzalo García Pelayo otrora productor musical, por ejemplo, del grupo Triana, de Gualberto o de Lole y Manuel, entre otros. “En el concierto de El Niño de Elche vimos a un artista. Un artista cuya postura vital es el flamenco, que lo utiliza como herramienta, pero tan solo como una de las muchas que él maneja. Está haciendo una fusión entre diferentes estilos de música entre los que se mueve, como hicieron en su momento artistas como Miles Davis. Es un músico que, partiendo del flamenco, está contextualizando su arte en su tiempo”, opina García Pelayo, quién califica de “polémicas sanas“ todo lo relacionado con la controversia que circunda la actuación del cantaor”.


En fin, esperemos que, en medio de este ruido, seamos capaces de hablar de otras cosas. De música, por ejemplo, de música “arrebujá” si se quiere, de la música hetereodoxa del flamenco, de la que ha sido y de la que es, de los criterios de selección de las 99 piezas que rescataron de la papelera como material para la producción del disco o de las 72 que volvieron a tirar porque no cabían o también del trayecto que hay de “Voces del Extremo” a la “Antología”. De esas cosas y de otras que nos ayuden a entender este mundo cambiante que nos vive y que se da en llamar postmoderno.

Para aquellos que queráis conocer un poco mas la trayectoria de El Niño de Elche, aquí os dejamos un par de enlaces de interés:

Sobre flamencos, teatreros y ‘performanceros’ (I) / Una conversación con El Niño de Elche
Pedro G. Romero

Sobre flamencos, teatreros y ‘performanceros’ (II) / Una conversación con El Niño de Elche
Pedro G. Romero

EL DORADO Sociedad Flamenca Barcelonesa

Marina Heredia y José Quevedo Bolita. Honduras y travesuras


Deberíamos estar acostumbrados y sin embargo siempre nos sorprende el amor, la pasión y la generosidad con la que se entregan los flamencos cuando se suben al escenario de la Sala Sandaru. El concierto del pasado 27 de septiembre fue otro buen ejemplo de ello. Marina Heredia y José Quevedo Bolita nos ofrecieron una muestra de arte difícil de olvidar. 


Marina Heredia (cante), y José Quevedo, Bolita (guitarra)
Jueves, 27 de septiembre de 2018
El Dorado Sociedad Flamenca Barcelonesa / Sala Sandaru (BARCELONA)

La presencia de la granaína ya es de por si espectacular, y su capacidad de cautivar inapelable. Marina es capaz de mecernos con su voz y llevarnos del elegante lirismo de la milonga al quejío dolorido de la soleá. Entre medias, un puñado de cantes ejecutados con elegancia, con hondura, con mimo y con la sutil seguridad que da el oficio, el conocimiento y unas extraordinarias cualidades. 

Buscando el tono y encontrándolo, emocionándonos y emocionándose hasta casi romperse. Pero también divirtiéndose. Milonga, alegrías, siguiriyas… Sentada, concentrada y feliz, cantando y abanicándose cuando le convenía al lado de su “Bola”. Disfrutando. Disfrutando los dos. Porque hay que ver lo bien se lo pasan. 

Bolita es directamente un disfrutón. Si existiera la escuela de guitarra traviesa, el jerezano sería uno de sus mas notables representantes. Le gusta el cante y eso se nota. Pero cuando llega el momento de darle un respiro a la cantaora, José no se conforma con ejecutar una falseta medida y estudiada; Bolita es travieso y juguetón; juega y se la juega embolicándose en improvisaciones imposibles, encaramándose hasta el filo de la duda y empujando la música a silencios infinitos, a un abismo sonoro donde el público, la guitarra y él mismo contienen el aliento para después, como el mas zorro de los gatos, caer de pie y a compás para delirio y alivio de los presentes. ¡Que gran guitarrista! Marina, que lo conoce como si lo hubiera parío, observa con serenidad las travesuras de su compañero y sonríe. Lo dicho: se divierten, disfrutan y nos hacen disfrutar. 

La cantaora del Albaicín se acordó de Adela la Chaqueta, y como aquella, cantó un cuplé por bulerías lleno de gracia y de rajo cantaor. Siguió después con unos tientos y una malagueña en la que apareció de nuevo la originalísima guitarra de Bola arropando los abandolaos con un elegante regusto jazzístico. Sin nombrarlos, Marina se acordó de otros maestros y si en los tangos estuvo presente Morente, en las bulerías aparecieron también Camarón y Rocío Jurado. 

Merece mención especial el final de esta bulería con Marina Heredia de pie, sin micrófono y cantando mu sentía la popularísima ”se nos rompió el amor…” de la chipionera mientras El Bola pintaba con extraordinaria delicadeza acordes y silencios de acuarela. 

Para finalizar, una soleá y un fandango por soleá donde la cantaora y su guitarrista demostraron la solvencia y el paladar con el que nos habían maravillado toda la noche.  ¡Que gustazo!

Texto: Antonio Guerrero
Fotos: Dani Alvarez

martes, 25 de septiembre de 2018

Marina Heredia y José Quevedo Bolita


El Dorado Sociedad Flamenca Barcelonesa abre la nueva temporada con un concierto singular dada la importancia de los artistas que nos visitan:  
Marina Heredia y José Quevedo, Bolita.

Recital a cargo de Marina Heredia (cante), y José Quevedo, Bolita (guitarra)
Jueves, 27 de septiembre de 2018, 20 h. Entrada 12€, socios gratis
Sala Sandaru (Buenaventura Muñoz, 21. 08018 BARCELONA).


“Marina Heredia es una superdotada, de voz poderosa, pujante, juvenil, metálica, brillante y perfecta. El climax de sus recitales son los finales de los mismos en los que la intérprete se siente relajada y se olvida de la perfección formal para entregarse a la pura pulsión emocional….”
Así decía Juan Vergilllos en mayo de 2013, en su crónica del Diario de Sevilla a propósito de un recital de Marina Heredia en la Sala Turina. Es una constante en la trayectoria artística de la cantaora, repleta de crónicas que glosan sus actuaciones. 

Aunque solo tiene 38 años, esta granaína, hija del cantaor Jaime Heredia, El Parrón, ya acumula un extenso currIculum, versátil y exitoso. A los doce años participó como cantaora en el espectáculo que inauguró el Palacio de Congresos de Granada y antes de cumplir los veinte ya había adquirido experiencias importantes al compartir proyectos  con figuras tan significativas del flamenco como María Pagés, José María Gallardo, Eva Yerbabuena, Miguel Angel Cortés o Arcángel. Especial fue su participación, junto a Eva Durán,  en la Opera De Amore, una maschera di Cenere, que se estrenó en la Bienal de Múnich de 1999 con música de Mauricio Sotelo y libreto de Peter Mussbach.

Su primer disco Me duele, me duele (2001) lo produjo Pepe de Lucía con las guitarras de Juanma Cañizares y Paco Serrano, después vinieron otros tres; La Voz del agua (2007), Marina (2010) y A mi tiempo (2013), excelentes testimonios que jalonan una trayectoria firme y exitosa. 


Ha producido una decena de espectáculos propios que pasea por los escenarios más importantes del mundo. Por el último, Contra las cuerdas,  recibió el Giraldillo al cante en la XX Bienal de Sevilla. El concierto es un  paradigma en la carrera de Marina. Esa noche, en un ejercicio arriesgado y sincero,  se encerró con seis guitarras sabias de distintas sensibilidades a las que respondió con un soberbio recital de cante agradecido y de reconocimiento a los guitarristas que le acompañaron,  a los veteranos Paco de Gastor y Manolo Franco, a su escudero José Quevedo, Bolita y a los jóvenes Dani de Morón y Manuel Valencia, también a Dorantes que a tono con la ocasión  cambió  el piano por la guitarra para, entre los dos,  rendir tributo a su tío Juan Peña, el Lebrijano aunque en realidad  toda la velada, para deleite del público,  fue un homenaje al cante y a interpretes singulares.

¿Cual es el próximo reto que tienes a la vista? Le preguntaron en  una entrevista posterior al  premio.  Marina respondió;  “Seguir creciendo sin dejar de ser yo misma”. Y  en ello está.

Para este concierto en El Dorado, le acompañará el jerezano José Quevedo Bolita, colaborador habitual en los proyectos de Marina. Fue, además de guitarrista,  productor de los  tres últimos discos de la cantaora. La semana pasada, celebrando sus 30 años de profesión, presentó en la Bienal de Sevilla su espectáculo “Caótico Bolita Big Band” como  antesala a su nuevo proyecto discográfico  después de su debut con “Fluye” en 2013.  

EL DORADO Sociedad Flamenca Barcelonesa

lunes, 24 de septiembre de 2018

"Sin ruido" (2012). La mujer que curaba con el flamenco.

Aquellos que este verano se acercaron al pueblo del escritor e investigador José Luis Ortiz Nuevo para acudir a la cita que bajo el título ‘Cabildo Flamenco de Andalucía. Archidona tiene nombre de mujer’ convocaba a importantes figuras del flamenco, tuvieron la oportunidad de disfrutar de un buen puñado de conciertos, conferencias y actividades que trataban de llamar la atención sobre el importante papel que la mujer ha tenido, tiene y tendrá siempre dentro del flamenco. 

Entre la diversas actividades que allí se dieron os traemos aquí el documental de Jesús Pulpón "Sin ruido" (2012). La mujer que curaba con el flamenco, el interesante relato de una experiencia extraordinaria, la de una bailaora, Inma Lobato "La Polvorilla" que decide ayudar a los demás con lo que tanto ama, el baile flamenco. Esta sanluqueña, convencida de que el flamenco tiene una fuerza, una energía y una vitalidad intrínseca, lleva años impartiendo cursos de danza terapia. 

En el documental que os enlazamos mas abajo, Inma emprende un viaje desde Cádiz a Los Balcanes para impartir clases a mujeres y a niños que conviven con las sombras de una guerra, personas que buscan liberar el cuerpo de espacios que lo aprisionan. Inma y sus alumnos llevarán al límite la exploración de sus miedos y de sus deseos mas íntimos y en el aula de danza la rigidez dará paso al movimiento "SIN RUIDO".





EL DORADO Sociedad Flamenca Barcelonesa





domingo, 19 de agosto de 2018

Maria Terremoto y Fernando de la Morena en El Dorado


SALA SANDARU / Interior Noche
Terremoto en EL DORADO


Cuando Pedro Barragán subió al escenario para anunciar la actuación de María Terremoto y Fernando de la Morena, todavía había gente en la puerta intentando acceder a la Sala Sandaru para disfrutar del concierto de la cantaora jerezana. Imposible: no cabía un alfiler y lamentablemente hubo amigos que tuvieron que marcharse sin poder entrar.
María “Terremoto”, cante
Fernando de la Morena, guitarra
Jueves 21 de Febrero de 2018. Sala Sandaru de Barcelona 

Citó Pedro en su presentación un viejo aforismo del cine: “Una película tiene que empezar con un Terremoto y luego ir a mas…”. Y con cierta sorna añadió -Como sigamos así vamos a morir de éxito.- Con ello el presidente de El Dorado nos recordaba el inicio de año tan movidito que habíamos tenido: David Carmona, Fuensanta La Moneta y ahora María Terremoto. ¡Casi ná! Y dejaba en el aire una reflexión que era más que pertinente en una noche como esa: Morir de éxito.

Efectivamente, la expectación que había creado el concierto de María Terremoto era abrumadora. Y al margen de la alegría que nos da ver tantos amigos a las puertas de El Dorado y de lo felices que nos sentimos viendo la Sala Sandaru abarrotá, dicha expectación nos pone sobre aviso y nos interpela.

¿Cómo gestionar satisfactoriamente el acceso a la Sala Sandaru cuando la expectación se dispara?.

Sea como sea, y del mismo modo que para el artista esta expectación le obliga a mirar en su interior, a exigirse, a darlo todo a y seguir trabajando duro, plantea también retos de organización muy importantes para una asociación como la nuestra. También nosotros, los socios y amigos de El Dorado tendremos que ser realistas y hacer algunos esfuerzos para seguir disfrutando de una programación tan sugerente.

Porque no es suficiente con el ímpetu. No es suficiente con la ilusión. Como a María Terremoto, las ganas y la afición no se nos pueden cuestionar, pero no siempre es suficiente. Hay que seguir aprendiendo y trabajando cuidadosamente para crecer con sentido y sin perder el rumbo.  




Pero vayamos al grano. Lo que María Terremoto propone no es otra cosa que un concierto de flamenco clásico. Cante y guitarra. Un respetuoso recorrido por algunos de los estilos mas característicos del género. Y lo hace acordándose de su herencia, pero también de otras grandes voces a las que admira. 


María quiere ser, que ya lo es, cantaora. Y eso no es poca cosa.  A pesar del revuelo que sus actuaciones despiertan, ella es consciente de que aún transita un periodo de formación; en directo demuestra cualidades, un gran conocimiento de los cantes y una disposición noble y sincera a la hora de interpretarlos.  
 

Sobrada de fuerza y de entusiasmo cantó y se entregó sin remilgos. Hoy por hoy, la jerezana es una cantaora intensa capaz de afilar su voz en los tonos mas flamencos. Si con la seguiriya rozó el dramatismo y logró los primeros olés del público, con la malagueña apenas consiguió sacudirse y sacudirnos el frío que traíamos de la calle. No es fácil modular y mantener la tensión emotiva en un palo tan exigente como ese. Pero María es valiente y va en serio; empezar un concierto de ese modo es buena muestra de ello. 

La fuerza de su voz nos trae enseguida los ecos de su familia, aunque como es lógico María tiene su propio timbre, su personalidad y su juventud. Con la soleá, y brillantemente acompañada por la respetuosa guitarra de Fernando de la Morena, María trató de templar la voz e ir entrando en calor. Y así, poco a poco y con un público cada vez más entregado, la joven cantaora nos trajo en los estilos más rítmicos, aromas y pinceladas de Juana la del Revuelo, Camarón o La Marelu, hasta llegar a un fin de fiesta por bulerías donde, para sorpresa de todos, subieron al escenarios el Yiyo y El Tete, los dos hermanos de Badalona que con sus palmas y su baile arroparon el soniquete de los de Jerez.

Nos quedó el buen sabor de boca y las ganas de volver a ver y escuchar a una joven y prometedora cantaora que si todo va bien sacará su primer disco antes de terminar el año y que seguro que seguirá creciendo y atrapando el interés de la numerosísima afición que ya le sigue a todos lados. Que así sea.

Texto: Antonio Guerrero
Fotos: Joan Cortès