lunes, 16 de julio de 2018

Fuensanta “La Moneta”, las ganas de bailar y la alegría de verla!


Aún teníamos en la memoria el concierto de David Carmona con el que habíamos empezado el año, y ya estábamos otra vez con la puerta de la Sala Sandaru hecha un hervidero. Había muchas ganas de disfrutar con el baile de La Moneta, pero por lo que pudimos ver más tarde, Fuesanta Fresneda Galera “La Moneta” tenía tantas ganas o más que nosotros... Y ardió El Dorado!!

Fuensanta “La Moneta”, baile
Juan Gómez "Chicuelo", guitarra
Eva Ruiz "La Lebri", cante
Jueves 1 de Febrero de 2018 - Sala Sandaru de Barcelona


Como no hay telón que levantar, La Moneta apareció de repente y en un visto y no visto ya se había ganado los primeros olés y los primeros aplausos. Tal es la intensidad y la determinación con la que se plantó en el escenario. Con una estampa de época y arropada por la guitarra sinuosa y electrizante de Chicuelo por alegrías, la bailaora granadina arrancó con ganas y puso en situación al público al que ya mantuvo envenenao toda la noche.

Que bueno está, que bueno está
Por la mañana manteca y pan…

Eva Ruiz “La Lebri” cantaba atrás con fuerza y con poderío, la fuerza y el poderío con el que se tuvo que emplear durante todo el concierto. Y es que cuando en el escenario se baila y se vive el flamenco como lo baila y lo vive Fuensanta, aquellos que la acompañan no pueden hacer otra cosa que seguirla con la misma entrega y con el mismo soseimiento. Señoras y señores, La Lebri y Chicuelo, Chicuelo y la Lebri… Y si, podemos hablar de arte, de enjundia y todas esas cosas, pero tampoco está de mas decir que allí lo que había era mucho oficio… Uno, dos, tres artistas de esos que conocen muy bien el paño y que una vez metidos en harina se dejan llevar…


 
No está muy claro si La Moneta y Eva se ausentaron para descansar o para darnos un respiro, pero Chicuelo aprovechó el momento para clavarnos una taranta de las que te dejan sin aliento.  Tal vez por eso, La Moneta volvió al escenario para desafiarnos con esa forma tan radical que tiene ella de bailar los tientos y rematarlos por tangos acordándose de su tierra y removiendo la nuestra... ¿He dicho ya que ardió El Dorado? Si no ardió en ese momento, no le faltaba naita...

 
Otro mutis por el foro de Fuensanta que aprovechó Eva Ruiz “La Lebri” para presentarnos sus credenciales y engatusarnos a todos con unos cantes por malagueñas y abandalaos que pa qué… Y ya estaba ahí de nuevo esa bailaora para hacer un baile por Soleá de esos que uno no quiere olvidar. A estas alturas La Moneta, La Lebri y Chicuelo eran ya trending topic pa nuestros sentíos. El resto no fue un paseo, fue una montaña rusa; de la quietud al envalentonamiento; de la rabia a la introspección… La soleá mutó en bulería y ya La Moneta bailaba en el escenario y en nuestros corazones.



De todas las artes escénicas, tal vez la danza sea la mas radical. La mas bestia. Todo el cuerpo está comprometido con la técnica y con la emoción. ¡Y de que manera! Si además se trata de un artista flamenco, creo que todo su ser se enfrenta a una exigencia abrumadora. Radical.

A última hora La Moneta y Chicuelo se enfundaron la samarretilla con la que conmemoramos los diez años de El Dorado, y con Eva Ruiz cerraron por bulerías una noche que ya era pura candela.

Al terminar, y mientras los voluntarios de El Dorado apagaban las últimas ascuas y recogían las cenizas, el público en la calle comentaba lo vivido con los ojos encendíos. Esa noche al marcharnos, y como ya nos ha pasado tantas veces al salir de El Dorado, uno tenía la sensación de que el mundo y nosotros mismos éramos un poquito mas dorados. ¡Radiantes! 

Antonio Guerrero
Fotos: Joan Cortés 






domingo, 8 de julio de 2018

David Carmona y Agustín Diasserra, dos alquimistas en El Dorado Sociedad Flamenca Barcelonesa


La verdad es que a los conciertos de EL DORADO Sociedad Flamenca Barcelonesa el público viene siempre muy arreglaito. Y es que hay días que son para ir a la Sala Sandaru de punta en blanco, con la cara lavá, perfumao y con la camisita limpia. Limpia y reluciente como la guitarra y las percusiones que íbamos a escuchar esa noche. Y esa es la cosa, que ahí estaban los socios y amigos de El Dorado SFB, perfectamente maqueaos, con la misma sed y con la misma alegría de siempre. Llenando el auditorio para ver el primer concierto del año.
¡Y que concierto!

David Carmona, guitarra flamenca
Agustín Diassera, percusión (cajón, bodhrán y tinaja udu) 
Jueves 20 de Enero de 2018. Sala Sandaru de Barcelona  
Fotos: Joan Cortés

Cuando se apagaron las luces subió al escenario David Carmona, pantalón oscuro y camisa blanca. De momento, se encerró el solito con una soleá tan solemne como luminosa, tan misteriosa como lúcida. Profunda. 

Y ahí se ganó al respetable. David tiene eso que en literatura se llama “voz propia”. Su forma de tocar, las armonías con las que alimenta y engalana su música, sus silencios, su pulsación -singularmente la forma en que golpea las cuerdas con el pulgar- e incluso esos rasgueados que cierra de forma tan personal, hacen que reconozcamos de lejos sus andares sonoros, sus hechuras flamencas, su voz.

Durante toda la noche, tuvo el detalle David de hacer una pequeña introducción a los temas que iba tocando explicándonos no tanto los palos o estilos que nos iba a interpretar ni su origen, sino el proceso creativo por el cual ha caminado componiéndolos hasta concluir con la publicación del disco que venía a presentarnos “Un Sueño de Locura” (Nuevos Medios 2017).

Siguió el guitarrista granadino con una taranta íntima, doliente y evocadora. Las palabras de David sobre el sufrimiento del creador, sobre esa lucha interna por encontrar el camino, resonaban todavía en nuestras cabezas y tomaban cuerpo en esta interpretación llena de sentido y de sentimiento.

Para la ocasión, David Carmona vino acompañado de Agustín Diassera uno de esos locos maravillosos que dibujan texturas, atmósferas y paisajes con un cajón, un pandero, una tinaja..
Y con esos mimbres y con muchísima delicadeza pintaron los dos una noche inolvidable. Porque ya con Agustín en el escenario, David se dejó ir en unas Alegrías asomándose a esos aires gaditanos y acercándonos la Sal y el acento ya familiar y presente en todo el auditorio de su admirado maestro Manolo Sanlucar.

Bulerías del mixolidio, fandangos de Huelva.. una suerte de diálogo sonoro lleno de matices, de silencios, de complicidad.  David Carmona y Agustín Diassera enfrascados como dos alquimistas en busca de la verdad. Los dos, allí, en el escenario, tan cerca y tan lejos. En su mundo. ¿Y el público? A estas alturas estábamos ya rendidos a la magia, hechizados.

Tocó David un par de piezas más en solitario: unos tientos compuestos ya hace algunos años y una tema titulado “Búscate por ahí” con ecos levantinos y donde vuelve a sumergirse en el modo mixolidio. Con el regreso de Agustín Diassera al escenario, otra bulería, esta vez con “motivo impertinente” y un tema que en el disco lleva por título “El detalle” una pieza muy bien averiguá, a ritmo de soleá pero con una cadencia lenta y lejana, casi de blues.


Para terminar unos Tangos de su último disco donde ambos instrumentistas se mostraron tan sugerentes como llenos de picardía. Al finalizar, el público, feliz y agradecido, se puso en pie para aplaudir a estos dos grandes músicos que como regalo volvieron a sus instrumentos para cerrar de nuevo al compás de una traviesa bulería.

Antonio Guerrero 
Fotos: Joan Cortés